Barbarismo
Todas aquellas incorrecciones lingüísticas que cometemos cuando
incurrimos en errores al escribir o pronunciar una palabra. Son
consideradas barbarismos todas aquellas palabras, expresiones o construcciones
sintácticas que no se adecúan a las normas gramaticales de la lengua, ya que
adicionan, omiten o transponen letras, sonidos o acentos.
Barbarismos prosódicos
Son aquellos en los que se cometen vicios en la dicción o
impropiedades en la forma de articular determinados sonidos.
Ejemplos:
- Llendo o iendo por yendo, del verbo ir.
- Jalar por halar.
- Insepto por insecto.
- Preveer por prever.
- Haiga por haya.
Barbarismos
sintácticos
Son aquellos en los cuales se corrompe
la concordancia, el régimen o la construcción de las palabras, oraciones o
modismos.
Ejemplos:
- En relación a en lugar de en relación con o con relación a.
- Queísmos: “Llama antes que vengas”, en lugar de “llama antes de que vengas”.
- Dequeísmos: “Yo opino de que no es bueno”, por “yo opino que no es bueno”.
- Oraciones impersonales: “Ayer se llegaron a los 30 grados”, en vez de “ayer se llegó a los 30 grados”.
Barbarismos
ortográficos
Son aquellos que implican faltas a la norma de la correcta
escritura y formación de las palabras. Se da no solo con palabras de la lengua
propia, sino también con extranjerismos no adaptados a las normas gramaticales.
Ejemplos:
- Andé por anduve, del verbo andar.
- Dijistes por dijiste, del verbo decir.
- Descomponido por descompuesto, del verbo descomponer.
- Mounstro por monstruo.
- Estube por estuve, del verbo estar.



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